Lectio Divina Sagrado Corazón de Jesús

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alt La Buena Noticia del Reino de Dios revelada a los pequeños.

- Mateo 11,25-30 -

 

Antes de iniciar nuestra oración, preparamos el corazón. Tomamos una postura que nos ayude a estar atentos a la escucha de la Palabra. Dejamos que se aquiete nuestro mundo interior para estar tranquilos en consonancia con la Presencia amorosa de Dios. Iniciamos nuestra oración renovando nuestra fe en Él con humildad y amor.

 

Canto:

 

Oración inicial:

Por intercesión de María concédenos Señor abrimos a la fuerza de tu Palabra y modela nuestro corazón haciéndolo humilde como el Tuyo.

 

Lectura del texto Mt. 11, 25-30

   

25-26  En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor.

27        Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.

28-30 Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

 

Dejamos un momento de silencio para que el Señor deposite su Palabra en nuestro corazón.

 

Meditación:

 

Este texto presenta tres acciones de Jesús: alt

Ora agradeciendo al Padre,

Se presenta como el camino

Hace una invitación a todos los que sufren para encontrar alivio.

 

Los sabios del Israel habían creado leyes que imponían al pueblo en nombre de Dios. El pueblo vivía cansado, bajo el doble peso de los impuestos y de las observancias exigidas; pero la ley del amor, revelada por Jesús, afirmaba que lo que cuenta, no es lo que hacemos por Dios, sino más bien,¡lo que Dios, en su gran misericordia, hace por nosotros!

 

Los sabios no conseguían entender esta enseñanza, en cambio los pequeños la entendían y la aceptaban. Esta experiencia de acogida de parte de los pequeños hizo que Jesús exultara de gozo y lo manifestara al Padre; la mirada de Jesús contempló a los que sufrían y los invitó a encontrar en él su descanso y su camino para aprender de Él, que es "manso y humilde de corazón".

 

Elige alguna(s) pregunta(s) para ayudar a la meditación

 

- ¿Cuál es el punto del texto que más ha llamado mi atención?

- Cuando Jesús se dirige al Padre, ¿qué imagen del Padre revela en su oración?

- ¿Cuáles son los motivos que le empujan a dar alabanza a Dios?

- Y yo ¿qué imagen tengo de Dios? ¿Cómo y cuándo alabo al Padre?

- ¿A quién se dirige Jesús en los vv. 28-30?

- ¿Cuál es el yugo que mayormente pesa sobre nuestro pueblo?

- En este momento ¿cuál es el yugo que me cansa?

- ¿Cuál es el yugo que me da descanso?

- ¿Cómo puedo ayudar a otros para que encuentren en mí un lugar de reposo?

- Jesús se muestra como revelador y como camino al Padre. ¿Quién es Jesús para mí?

 

Oración basada en el salmo 132 (131)… Escúchalo… Háblale 

 

Señor, mi corazón anhela ser sencillo y humilde como el Tuyo,

Con tu ejemplo me enseñas a evitar el camino de la ambición,

la postura de altanería y los falsos aires de grandeza,

deseas verme libre de ansias de prodigios que me superen.

Señor, así contigo me mantengo en paz y silencio,

Tan a gusto como un niño en el regazo materno.

¡Espero en Ti, Señor, en tu gran Corazón ahora y por siempre!

 

5. Contemplación

 

altPedimos a Jesús nos preste sus ojos para mirar a la inmensa muchedumbre de los pequeños y de los pobres, los anónimos, los que se reconocen pequeños ante Dios, los humildes de la tierra. Y ante esta mirada de Jesús le pedimos la gracia de ser admitidos a este grupo de los preferidos del Señor: los de corazón manso y humilde.  Le pedimos esta gracia por intercesión de María porque en ella contemplamos el mejor retrato de todos los pobres y los humildes del mundo.

 

Canto:

 

Momento para compartir en grupo nuestra experiencia de Dios.

 

Oración final:

 

Señor Jesús, te damos gracias por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para poner en práctica hoy lo que Tu Palabra nos ha hecho ver.